jueves 11 de febrero de 2010

España cerró 2009 todavía en recesión.

Pese a las palabras de ayer de Zapatero en las que aseguraba que ahora no estamos peor que hace seis meses hoy mismo se ha confirmado que, tal como se esperaba, la economía española no consiguió salir de la recesión en el cuarto trimestre de 2009, periodo en que el PIB cayó el 0,1%, mientras que en el conjunto del año lo hizo el 3,6%. La economía española acumula siete trimestres consecutivos de caídas y cinco de retrocesos interanuales, aunque en el último tramo del año se atenuó el descenso.

El gráfico muestra la evolución internanual del PIB. Estimación avance de la Contabilidad Nacional Trimestral. Base 2000. Cuarto trimestre de 2009. Fuente: INE.

La contracción de la economía en el cuarto trimestre del pasado año, del 0,1%, es, en tasas intertrimestrales, dos décimas inferior a la registrada en el tercero; un punto menor que la del segundo y 1,5 puntos inferior a la del primero cuando el PIB bajó el 1,6%, momento en el que la recesión alcanzó su punto álgido.

El INE destaca que entre octubre y diciembre la economía atenuó su contracción por segundo trimestre consecutivo, al caer nueve décimas menos -el 3,1%, frente al 4% del tercer trimestre en tasas interanuales- debido a una contribución "menos negativa" de la demanda nacional y a la aportación positiva del sector exterior.

La recesión sigue instalada en la economía española, algo que deberá ser confirmado el próximo día 17 de febrero, cuando se conozcan las cifras definitivas y detalladas de la evolución del PIB. Si se contabiliza el último trimestre de 2009, la economía española acumula siete trimestres seguidos de caídas y cinco de retrocesos interanuales, y el descenso de 2009 es el mayor de las últimas décadas, señala el Banco de España.

Los datos difundidos hoy por el INE coinciden con los avanzados el pasado 5 de febrero por el Banco de España, que ya pronosticó una caída intertrimestral del 0,1% y del 3,6% en el conjunto del año. Tanto los cálculos del Banco de España como los del instituto estadístico público coinciden con las previsiones del Ejecutivo, según las cuales la economía española retrocedió el año pasado un 3,6%.
En principio los datos que da el Gobierno en cuanto a la desaceleración de la recesión son positivos, de hecho la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado descartó que pudiésemos sufrir una recaída y cree que en los siguientes trimestres el PIB evolucionará en positivo.

El Banco de España calcula un descenso interanual del empleo del 6,1% en el cuarto trimestre, con lo que en el conjunto de 2009 la ocupación habría caído una media del 6,7%. El banco emisor precisó que durante el cuarto trimestre la caída de la demanda interna, aunque todavía débil, fue menos pronunciada (del 4,8%) gracias a las medidas de estímulo de la economía, aunque el sector exterior ha repercutido positivamente a la evolución del PIB -de dos puntos-, aunque en menor medida que en el tercer trimestre.

La autoridad monetaria también apunta que el consumo de los hogares podría haber registrado ya un "ligero" crecimiento trimestral empujado sobre todo por las compras de automóviles. Aún así, el consumo privado sigue deteriorado a causa del desempleo y las restricciones del crédito, que hacen que el ahorro siga aumentando.

Yo en mi opinión creo las previsiones de Salgado son datos demasiado alentadores dadas las circunstancias pero aún así espero que no se equivoquen, ya hemos sufrido demasiadas equivocaciones.

1 comentarios:

Luis Miguel dijo...

Bueno, la verdad es que no es ninguna sorpresa. Por suerte o por desgracia, el principal motor económico de este país sigue siendo la construcción y todos los sectores, que indirectamente dependen de él.

A pesar de que varias entidades financieras, parece,y sólo parece, que están empezando a abrir el grifo a los créditos, dista mucho de alcanzar el ritmo de antaño.

En mi humilide opinión, no ha habido tiempo, ni voluntad, para hacer una reconversión del motor económico del país, o bien hacia la industria u otro sector que, a largo plazo pueda ofrecer un crecimiento, si no tan vertiginoso como el del ladrillo, sí al menos de una manera lenta pero segura.

Por lo que, además de una crisis financiera y económica, se une la incompetencia de nuestros políticos ( tanto de un lado como de otro ). Así que sólo nos queda rezar a San Europa, y que nuestros vecinos salgan cuanto antes, para que, como siempre, podamos subirnos al tren, aunque sea en el último vagón.

Un beso Sarita. ;P

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